Las puertas blindadas a medida en Madrid son un elemento clave en la seguridad de una vivienda o de un local profesional. Al valorar su calidad, uno de los aspectos más relevantes es el número de puntos de cierre, ya que estos determinan en gran medida la resistencia frente a intentos de apertura no autorizada. Entender cuántos puntos son necesarios ayuda a tomar una decisión informada.
Los puntos de cierre son los anclajes que, al accionar la cerradura, fijan la hoja de la puerta al marco. Pueden situarse en el lateral, en la parte superior y en la inferior. Su función es repartir la presión ejercida desde el exterior y dificultar la deformación de la estructura durante un intento de forzado.
En términos generales, una puerta blindada básica suele contar con tres puntos de cierre, ubicados en el lateral principal. Este número ofrece un nivel de protección aceptable para entornos de bajo riesgo, aunque hoy en día se considera insuficiente para viviendas situadas en plantas bajas o zonas con mayor exposición.
Para un uso residencial estándar, los fabricantes y profesionales de las puertas blindadas a medida en Madrid solemos recomendar un mínimo de cinco puntos de cierre. Esta configuración mejora notablemente la fijación de la hoja al marco y reduce las posibilidades de apertura mediante palanca. En puertas de mayor calidad, es habitual encontrar siete o más puntos, incluyendo anclajes superiores e inferiores.
El número ideal de puntos de cierre también depende de otros factores técnicos. El grosor del acero interior, la calidad del bombín, el tipo de marco y la correcta instalación influyen de forma directa en el rendimiento global de la puerta. Un elevado número de puntos no compensa materiales deficientes o un montaje incorrecto.
Asimismo, conviene considerar las normativas de seguridad vigentes y las certificaciones oficiales., como bien sabemos en Puertas Ascao. Estas establecen ensayos concretos que evalúan el comportamiento de la puerta ante distintos métodos de ataque. Una puerta certificada garantiza que el conjunto de sus elementos, incluidos los puntos de cierre, funciona de manera coherente.











































































